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Ajmadineyad y Haman

La venganza de un pájaro

    Rabbi YY Jacobson

    104 views
  • February 21, 2013
  • |
  • 11 Adar 5773
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Class Summary:

Ajmadineyad y Haman - La venganza de un pájaro

 Dedicado para Leilui Nishmat de Ester bat David, 12 de Adar

 

Un fascinante Midrash compara a Hamán con un pájaro tonto que se quiere vengar del océano por haber destruido su nido. Lo que esta aparentemente simple historia nos enseña, es el secreto del antisemitismo; El conflicto interno dentro de la mente judía y el sentido de la historia judía.

Un viaje al corazón de lo que significa ser Judio.

 

 

La rana

 

Una rana solitaria, desesperada por cualquier tipo de compañía, llamó por teléfono a una línea telefónica de ayuda psíquica para saber lo que el futuro tenía reservado para ella.

Su asesor psíquico personal le anunció: "Vas a a conocer a una bella joven que querrá saber todo sobre ti."

La rana se emocionó y dijo: "¡Esto es genial! ¿Dónde voy a encontrarla, en el trabajo? ¿En una fiesta?"

"No", dijo el psíquico ", en una clase de biología."

 

El pájaro y el mar

 

Mientras nos encontramos una y otra vez sumidos en las amenazas procedentes de Irán y su presidente, Mahmoud Ahmadinejad, prestemos atención a un Midrash acerca de la historia de Purim, que también ocurrió en Irán, en la antigua Persia.

Hay un Midrash fascinante[1] que describe el complot de Hamán, el villano de la historia de Purim:

 

"¿ Cuál es una parábola característica para Hamán el malvado? ¿Con qué puede ser comparado? Con un ave que hizo su nido en la orilla del mar, y luego el mar llegó y arrasó el nido. El pájaro dijo: Yo no me moveré de aquí hasta que el mar se convierta en tierra seca, y la tierra se convierta en el mar. ¿Qué hizo pues el pájaro? Tomó un poco de agua del mar en su boca y la dejó caer en tierra firme, y tomó la suciedad de la tierra y la dejó caer en el mar. Su amigo llegó y se detuvo a su lado. Le dijo al pájaro: ¡Eres nefasto, un tonto! ¿Cómo se puedes albergar la esperanza de tener éxito?

 

"Del mismo modo, Di-s le dijo a Haman el Malvado: ¡Tonto de tontos! Yo mismo pensaba destruir al pueblo judío y no tuve éxito, como está escrito:[2] «Tenía la intención de destruirlos (y lo hubiera hecho) de no ser porque Moisés, su elegido, se puso delante de Él en la brecha y logró desviar Su ira". ¡¿Y Hamán, cree que va a ser capaz de aniquilarlos?! Te lo juro por tu vida, que tu cabeza estará en lugar de las suyas, la de ellos se salvará y la tuya será colgada ".

 

A primera vista, el Midrash dice que la aniquilación de los Judios es tan imposible y absurda como el drenaje del océano, por un pájaro. El pájaro está tan cegado por su ira contra el mar por haberle destruido su nido, que no se da cuenta de lo absurdo de su misión.

 

Sin embargo, el Midrash es desconcertante.

 

1) Las metáforas que se encuentran en el Midrash y el Talmud están para explicar y aclarar un concepto difícil. ¿Cuál es el concepto que se aclaró a través de la metáfora de un pájaro tratando de drenar un océano? ¿Qué componente de la historia de Hamán pide aclaración y puede entenderse sólo a través de esta metáfora?

 

2) En la parábola del Midrash, el mar barre el nido del pájaro, despertando así su búsqueda de venganza. ¿Cuál es el significado paralelo de esta secuencia de eventos? ¿Qué hizo el pueblo judío - en comparación con el mar - a Hamán - en comparación con el pájaro – que por dicho motivo quiso destruirlos? ¿El Midrash está sugiriendo acaso, que nosotros, los Judios, éramos culpables de su odio[3]?

 

3) El pájaro fue muy necio en su estrategia para secar al océano gota a gota. Se trata de una proposición absurda. Hamán - el virrey del imperio más grande de la época, que contaba con la cooperación plena del hombre más poderoso del mundo, el Rey Ajashverosh - tenía un plan bien pensado, y casi lo lleva a la realidad ¿Por qué entonces se lo comparó con el pájaro tratando de vaciar el océano, que se define como el "tonto de los tontos?"

 

  1.      El Midrash relata que "Di-s le dijo a Hamán el Malvado: ¡Tonto de tontos! Yo mismo pensaba destruir al pueblo judío y no tuvo éxito. ¿Cómo pudo Di-s “fracasar”? ¿Quién puede evitar que Di-s lleve a cabo Sus planes?

 

 

¿Por qué los Judios?

 

Es aquí donde descubrimos, una vez más, la profundidad de los cuentos de la Torá. Una fábula sencilla en el Midrash es capaz de capturar el secreto detrás del antisemitismo; el conflicto interno dentro de la mente judía y el sentido de ser de las últimas generaciones. En esta metáfora, el Midrash nos lleva por un viaje adentro del corazón de lo que significa ser un Judio[4].

 

¿Qué fue lo que realmente le perturbaba a Hamán sobre el pueblo judío? ¿Qué tienen los judíos que siempre hacen “enfurecer” al Hamán de todas las generaciones? "¿Por qué los Judios?" Es uno de los misterios más antiguos de la civilización. ¿Somos realmente tan diferentes?

 

El Midrash, a su manera inimitable, nos da una perspectiva. Al igual que el pequeño pájaro desesperado que trataba de vengarse por el nido arrasado, Hamán sentía que mientras los judíos estuvieran vivos, el nido que él intentaba construir, sería arrasado.

 

Un milenio antes de que Hamán naciera, a los pies de una montaña solitaria, el pueblo judío recibió un regalo que transformó su destino y cambió el panorama de la civilización humana. Fue una experiencia que impregnó la vida judía con la nobleza de la trascendencia, la majestuosidad de la ética Divina y la grandeza de la santidad. El don de la Torá fue inculcado en la vida judía con gran responsabilidad moral y espiritual, y al mismo tiempo se le concedió al corazón judío, el hogar judío, la familia judía y la comunidad judía un pedazo de cielo, un resplandor de la eternidad.

 

Pero, lo que para una persona el cielo lo ve como paraíso, para otra, lo mismo puede significar el infierno. Por ejemplo, clases de piano para alguien como Mozart a los 4 años de edad, son como un paraíso, mientras que para otro niño la experiencia puede ser un castigo terrible. El cielo para los Judios era un infierno para el mundo de Hamán. Si Di-s existe, entonces la ley moral se impone, y no debe haber límites para el poder y la auto-engrandecimiento. Si Di-s existe, entonces el gigante debe poder vencerse a sí mismo. Hamán sintió que dos poderes diametralmente opuestos y mutuamente excluyentes estaban compitiendo en el corazón de la humanidad. Si el quería comenzar a construir su “nido”, entonces los Judios debían ser eliminados[5].

 

2300 años más tarde esta idea fue capturada por un Hamán contemporáneo; Adolf Hitler. Señaló que "Los Judios habían infligido dos heridas en el mundo: la circuncisión en el cuerpo y la conciencia del alma. Yo vengo a liberar a la humanidad de sus cadenas ".

 

Pero Hamán, el estudiante ávido de la historia[6], sabía que no era una tarea sencilla. Había visto muchos “nidos” poderosos siendo arrastrados por el “mar” judío. Sabía lo que había sucedido con el Faraón, Sísara, Goliat, Sanjeriv y Navucodonosor. Cómo cada uno de ellos había tratado de "drenar el mar", para erradicar al Judio de una vez por todas, y la forma en que cada uno terminó, siendo ellos mismos erradicados y borrados de la faz de la tierra. Al igual que la pobre rana, que terminó teniendo su momento de gloria en una clase de biología, todas estas culturas y civilizaciones hoy aparecen sólo en las clases de historia ...

 

Sin embargo, el Judio todavía permanece. No sólo en la Wikipedia, pero en la vida real también. ¿Cuál es el secreto de este "mar?"

 

Es aquí donde Hamán inventó una ingeniosa estrategia. Hamán creía que tenía la "solución final" que había eludido a todos sus predecesores y que sabía cómo resolver el "problema judío", esta vez de verdad. Y así fue tomando forma de pico lleno después de pico lleno de agua, y luego de llegar a tirar el agua en tierra firme.

 

La Solución Final de Hamán

 

La clave de este enigma radica en reflexionar acerca de otra metáfora talmúdica sobre "mar" frente a "tierra firme".

 

El Talmud relata la siguiente historia[7]:

 

El malvado Imperio (Romano) había prohibido el estudio de la Torá. Pappus hijo de Yehuda se acercó y encontró a Rabí Akiva haciendo grandes reuniones públicas enseñando Torá. Pappus le dijo: ¡Akiva! ¿No tienes miedo de las autoridades? Y Rabí Akiva le respondió: Yo te daré una parábola.

 

Un zorro estaba caminando a lo largo de un río. De pronto, vio a los peces nadando frenéticamente de un lado a otro.

 

Les dijo: ¿De quién corren?

 

- De las redes y trampas de los pescadores.

 

- ¿Por qué no vienen a la tierra seca, y vamos a vivir felices juntos, al igual que lo hicieron nuestros antepasados?

 

Los peces contestaron: ¿A ti es a quien llaman el más inteligente de los animales? ¡Tú no eres inteligente, eres un tonto! ¡Si tenemos miedo en el lugar de nuestra vitalidad cuánto más tendremos en el lugar de nuestra muerte!

 

Rabí Akiva concluyó: “Si la vida es dura cuando estamos sentados estudiando Torá, sobre la cual está escrito: "Es nuestra vida y la duración de los días," ¿cuánto peor será si dejamos de estudiarla?

 

La Tora es para el Judio lo que el mar es para el pez. Es su hábitat necesario, la fuente de su vitalidad, es donde él puede vivir, respirar, crecer y ser más creativo. Como un pez varado en tierra, el alma judía privada de la Torá, tendrá que luchar para encontrar el significado verdadero soportable en "tierra firme", en un entorno inadecuado para su ADN espiritual para florecer y expresarse plenamente. Él, como el pez, intentará buscar diferentes ideologías y estilos de vida, desesperadamente tratando de encontrar consuelo para su alma dolorida. Puede ser un darwinista, un marxista, un budista, o lo que sea, sin darse cuenta de que por su naturaleza esencial, debe permanecer en su agua.

 

Es entendible pues, que lo que tenía que hacer Hamán era secar el mar; cortar la relación entre el pueblo judío y su Torá. Su objetivo era dejar a la Torá de lado y enseñar a los Judios a convertirse en "animales de la tierra." Él debía “invitar”, en las palabras del zorro, "a vivir con nosotros en paz, como lo hicieron nuestros antepasados." Una vez que el pez estuviera fuera del agua, sería vulnerable a la destrucción.

 

Y el momento parecía propicio para esta tarea.

 

Fuera de las Aguas

 

El Talmud pregunta[8], ¿por qué fue decretado el exterminio de los Judios esa generación? Debido a que disfrutaron de la fiesta de ese hombre perverso (Ajashverosh, el rey persa). "Como el libro de Ester relata en su primer capítulo, el monarca persa realizó una gran fiesta, y los Judios de Sushan, la capital del Imperio Persa, disfrutaron de la fiesta”.

 

Observe las palabras: El Talmud no dice que fueran culpables de comer comida no kosher (de haber sido así, no habría habido diferencia acerca de quién organizó la fiesta – un malvado o una persona justa- ni tampoco su castigo hubiera sido el de la pena de muerte), de hecho, el Talmud[9] dice que había una sección kosher designada en el banquete del rey. La cuestión era que "disfrutaron de la fiesta de ese hombre malvado." No se trataba de la comida, sino de la transformación psicológica de la mente judía. Su dignidad y sentido de valor interno no provenían de su propia alma y de su identidad, sino que venían por el hecho de haber sido invitados a la “Casa Blanca de Persia”, de estar rodeados por las celebridades iraníes y de tener sus fotos en las primeras páginas de "The Times Shushan." A medida que se mezclaban entre los persas, medos, babilonios, caldeos y otros extranjeros en la fiesta, ellos sintieron que finalmente "lo hicieron." Después de setenta años de exilio, se habían liberado del "estereotipo judío". Ahora, eran miembros con los mismos derechos en la familia de naciones de la mesa de Ajashverosh[10].

 

Por desgracia, el pez salió del agua y se le dio una bienvenida real! Todo el mundo estaba contento que finalmente los peces lograron salir de su "prisión". El pez estaba cambiando y dejándose caer para demostrar su emoción. Pero en su interior - se estaba muriendo ...

 

Esta fue la estrategia de Hamán: secar el mar, que los judíos salieran del agua, introducirlos en tierra firme, y así, se volverían vulnerables a la destrucción.

 

Así que "Di-s dijo a Hamán: ¡Tonto de tontos! Yo planeé destruirlos y no fui capaz de hacerlo ... y, Hamán, piensa que será capaz de aniquilarlos? "

 

Esta respuesta Divina captura la esencia de la existencia judía. Di-s mismo, por así decirlo, no podía destruir a los Judios. ¿Por qué?

 

Dado que la relación entre el Judio y la Torá es innata, intrínseca y esencial, nunca puede ser separada. A diferencia de los peces, el Judio nunca puede salir del agua. Lo que ocurrió en el Sinaí fue que la Torá se había convertido en parte del ADN mismo del Judio . Por más que la ame o la odie, no la puede ignorar. Puede abrazarla, puede huir de ella, o hacer lo que quiera, pero no puede dejar de ser definido por la Torá.

 

 

ADN judío

 

Los antisemitas del mundo nunca han querido más a los judíos seculares, modernos o asimilados que a los Judios religiosos y observantes. El carácter judío del Judio está incrustado en su esencia sin importar cuánto “trabaje” su alma.

 

Y paradójicamente, esta verdad se ha convertido en nuestra fuente misma de la vida eterna. Dado que el pueblo judío nunca puede romper su relación de la Torá, nuestro mar nunca se puede secar, y nuestra existencia no puede ser borrada.

 

Esto es lo que Di-s le dice a Hamán: “Incluso yo he intentado ... Cuando los Judios habían pecado, planeé destruirlos, pero no pude, porque mi relación con ellos resultó ser más profunda que todos nuestros "problemas" con los demás. Es como la relación entre padres e hijos: Los padres a veces albergan un profundo resentimiento hacia el comportamiento de los niños que les hacen la vida imposible. A veces un padre tiene la tentación de echar a su hijo, de dejar de ayudarlo e incluso de dejar de amarlo. Pero no puede ... El vínculo interno resulta mucho más potente. "Un estilo es un estilo" un niño es un niño.

 

La estrategia de Hamán era brillante, pero él no pudo entender "qué es un Judío” (“Vus iz a Id”). No se dio cuenta de que la Torá para el Judio es lo que el piano era para Mozart. El pez nunca va a salir del agua, y los Judios no morirán jamás.

 

 

(Este ensayo está basado en un discurso del Rebe de Lubavitch en Purim 5724 (1964)).

 

 

Traducido por Jana Segal

 

 

 

[1] Esther Rabá 7:10.

[2] Salmos 106:23.

[3] El Anaf Yafa, sugiere que fue la venganza de Hamán en contra de la guerra de los Judios en contra de su padre Amalec. Sin embargo, esto plantea la pregunta: Amalec, también lanzó una guerra no provocada contra los judíos cuando salieron de Egipto.

[4] Para explicaciones alternativas de este Midrash, desde la perspectiva cabalística o Jasídica, ver Hatorah Megilat Esther; Sefer Hamamarim 5629 p.87; Pelej Harimon, Shemot Megilat Ester pp. 370-379. Este discurso de Purim, 5764, presenta la explicación cabalística en la lengua correspondiente.

[5] Esta es la profundidad detrás de la famosa metáfora talmúdica sobre el "pozo" y el "montículo" (14 bis Megila), que se explicó en detalle en el discurso de Purim 5725, traducido y discutido en un ensayo de Purim anterior.

[6] Véase el Talmud Meguilá 13b.

[7] Berajot 61b.

[8] Meguila 12 bis.

[9] Meguila Ester Rabah 2:13.

[10]] Ver en detalle los discursos (Sijot) de Purim 5722, 5726, 5727 (1962, 1966, 1967). Likutei Sijot vol. 31 pp 170-176 y sus referencias. Este es uno de los temas más frecuentes en farbrenguens (reuniones Jasídicas) del Rebe de Lubavitch en Purim a lo largo de los años.

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